Situación en Chile
En las últimas décadas Chile ha sido exitoso en el desarrollo de su economía, obteniendo altas tasas de crecimiento económico, incluso mayores al 7% anual[1]. Producto de este desarrollo se ha logrado disminuir el nivel de la pobreza en la mitad[2]. Sin embargo, a pesar de los avances en el desarrollo económico del país y en particular en la reducción de los niveles de pobreza, la desigualdad económica no ha variado. Chile sigue siendo de los países más desiguales del mundo.
El siguiente mapa ilustra con colores la desigualdad de ingreso de los países del mundo[3]. Los colores más intensos reflejan mayor desigualdad. Se observa que Chile es de los países más desiguales del mundo.

En el caso chileno, la desigualdad de ingresos esta fuertemente relacionada con la desigualdad de oportunidades, y en particular con la desigualdad en calidad de la educación, dado que quienes tienen acceso a mejor calidad de educación tienen más y mejores oportunidades de ingresos en el mercado laboral. En Chile la calidad de la educación municipal y particular subvencionada es significativamente peor que la calidad de la educación particular pagada, a la cual solamente accede el 7% de los chilenos. Esto genera una brecha de oportunidades que impide a la mayor parte de chilenos obtener una educación de calidad (Contreras y Elaqua 2005).
La calidad de la educación chilena presenta resultados por debajo del promedio de países con similar producto per cápita. Las siguientes figuras reflejan esta realidad para 4 pruebas internacionales diferentes.

El deficiente nivel educacional que recibe la mayor parte de la población chilena tiene efectos negativos en términos de justicia y de capacidad de desarrollo productivo. Que la mayoría de la población reciba una mala educación, se traduce en que existan limitadas oportunidades para la mayoría de los niños del país.
Nuestro sueño es que exista una transformación en la educación del país, que entregue oportunidades y recursos a la población chilena, la que permita una sociedad más libre, justa y desarrollada.
[1] Entre los años 1987 y 1997 el crecimiento económico promedio fue de un 7,6%
[2] Hubo una disminución en la tasa de pobreza desde un 39% en 1990 a 19% en el año 2003.
[3] Se mide desigualdad según el índice de GINI. Este es el índice más utilizado en la literatura para medir desigualdad. Toma valores entre 0 y 1 donde 0 significa que cada percentil de la población tiene la misma proporción de ingresos y 1 significa que un percentil tiene el total de los recursos de la población.